Cálculos biliares en perros y gatos.

La presencia de cálculos en la vesícula biliar (colelitiasis), así como en el conducto biliar común (coledocolitiasis) son patologías poco frecuentes en perros y gatos. En comparación con lo que ocurre en medicina humana, en perros,los cálculos se observan menos frecuentemente. En perros y gatos, los cálculos contienen carbonato cálcico y pigmentos de bilirrubina, a diferencia de lo que ocurre en las personas, en las que los cálculos derivan principalmente de la cristalización del colesterol.

En los perros hay principalmente 3 tipos de cálculos biliares:

• De colesterol puro.

• Mixtos (principalmente de colesterol mezclado con ácidos biliares, pigmentos, calcio y proteínas).

• Pigmentados (fundamentalmente compuestos de bilirrubinato cálcico).

 

En perros, los más frecuentes son los pigmentados, aunque también se han descrito casos de cálculos de colesterol, bilirrubina y mixtos.

Las piedras de colesterol son grandes, blancas y ligeras, y se encuentran en animales alimentados con dietas ricas en colesterol.

Los cálculos pigmentados, los más frecuentes en perros, son amarillos, marrón oscuro o negros, variando en peso y fragilidad. La causa, en estos casos, suele ser infecciosa.  Las sales de calcio son los principales componentes de los cálculos pigmentados.

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La baja prevalencia de colelitiasis en perros, en comparación con la especie humana, se puede explicar por una concentración más baja de colesterol y mayor cantidad de sustancias que hacen que éste sea más soluble, factores que disminuyen la precipitación de carbonato cálcico, y por la absorción del calcio biliar por la pared de la vesícula biliar en perros, lo que previene la precipitación de cálculos calcificados.

En gatos, la composición de los cálculos de sales biliares y colesterol tiene lugar en proporciones variables.

La colelitiasis y coledocolitiasis constituyen menos del 1% de los pacientes con enfermedad hepática.

 

Los signos clínicos incluyen vómitos, anorexia, ictericia (se asocia a obstrucción biliar extrahepática o sepsis), fiebre y dolor abdominal aunque muchos animales pueden tener cálculos y permanecer asintomáticos. Puede haber peritonitis biliar tras una obstrucción biliar extrahepática o por necrosis de la vesícula biliar. La rotura de la vesícula biliar asociada a colelitiasis y colecistitis es rara, habiéndose publicado solo algunos casos.

 

Autor: Alfredo Pérez Rivero.

 

Referencias bibliográficas:

 

– Alfredo Pérez Rivero. Hepatología clínica y cirugía hepática en pequeños animales y exóticos. Edit. Servet. 2012.

 

http://tienda.portalveterinaria.com/files/productos/1361441376_0_p07770_hepatologiaclinica_pvp_(3).pdf

Alfredo Perez, Director de Hospital Veterinario Taco y Autor del libro: “Hepatologia clinica y cirugia hepatica en pequeños animales y exoticos“. Editorial servet 2012. Alicia Kabdur especializada en medicina interna y Oncología