RABIA EN PERROS Y GATOS.

Perro-babaSe produce por un virus (lyssavirus de la familia Rhabdoviridae). Se transmite normalmente por la saliva tras una  mordedura que ocasiona una rápida propagación desde nervios periféricos a la médula espinal y tronco de encéfalo hasta hemisferios cerebrales. Desde éste se disemina a través de los nervios hacia diversos órganos, incluyendo glándulas salivares. La transmisión puede ocurrir también por ingestión de secreciones o tejidos infectados, incluso por el aire con alta concentración de virus (cuevas con murciélagos infectados) (1). Se ha informado de presunto contagio a través de placenta en mofetas, murciélagos y vacas (2).

El periodo desde que se contagia el animal hasta que se desarrollan los síntomas (periodo de incubación) varía entre 3 semanas y 6 meses en el perro o 2 semanas y 6 meses en el gato pero hay que destacar que el virus ya puede estar presente en la saliva desde los 1-5 días antes de la aparición de síntomas, incluso hasta 2 semanas antes. También se ha desarrollado enfermedad por la inoculación de una vacuna (virus vivo modificado) pero ya no se usan éste tipo de vacunas en la mayoría de países.

El virus afecta a cualquier mamífero, incluyendo a los humanos (1). Los zorros, coyotes, lobos, chacales y ciertos roedores son los más susceptibles, seguido de mofetas, mapaches, murciélagos, conejos y ganado. En los perros, ovejas, cabras, caballos y primates no humanos la susceptibilidad es moderada y en pájaros o la zarigüella es baja. Los gatos, aunque son actualmente más resistentes que los perros en infecciones experimentales, son más propensos a desarrollar la infección cuando la adquieren de vida silvestre y con algunas vacunas. Los animales jóvenes son más susceptibles que los más viejos (2)

La enfermedad, aunque ha sido erradicada mayoritariamente en Europa, se presentan esporádicamente casos de contagio como ha ocurrido recientemente en perros de Ceuta o Melilla (2010).

Los síntomas suelen comenzar con un cuadro de nerviosismo, ansiedad y fiebre durante 1-3 días, lamido de forma compulsiva en el sitio de la mordedura y dilatación de las pupilas.

En perros, es frecuente una forma denominada “paralítica” 2-4 días después y cursa con una paresia que asciende desde miembros posteriores hacia cabeza con parálisis mandibular, de faringe, de lengua, laringe (cambio de voz) y cara progresando en 2-4 días hasta que el animal entra en coma y muere por imposibilidad de respirar por parálisis respiratoria.

En gatos, es frecuente una forma conocida como “furiosa” con agitación, irritabilidad, agresividad, mayor respuesta a estímulos visuales o de sonido, pica  trastorno de la ingestión y conducta alimentaria), desorientación, marcha compulsiva, aullidos, y convulsiones, entre otros. Suelen morir por epilepsia o parálisis respiratoria, como ocurre en perros (1).

En personas, el cuadro clínico es similar, con fiebre, dolor de cabeza, ansiedad, nerviosismo e hiperestesia en el lugar de la mordedura progresando a síntomas de excitabilidad, inquietud, hipercinesia y conducta violenta. Se produce una salivación incesante y puede rehusar a beber agua. Algunos pacientes mueren con convulsiones y otros por parada respiratoria. Aunque se ha documentado algún caso extraordinario de recuperación la enfermedad se considera de curso fatal (2)

Respecto al diagnóstico, no se dispone de un método de diagnóstico en vivo, como para descartar rabia, precisándose muestras de cerebro.

Los animales sospechosos de haber contraído la enfermedad pero sin síntomas deben mantenerse en cuarentena o ser sometidos a eutanasia, aunque en algunos países se realiza cuarentena y profilaxis post-exposición pero no es de utilidad cuando ya han aparecido síntomas (1).

 

Referencias bibliográficas.

1. Montoliu P, Morales et Bernadini M.

Neurología canina y felina.

Morales, C; Montoliu P.

Multimédica Ediciones Veterinarias. 2012.

2. Greene CE and Rupprecht CE.

Rabies and other Lyssavirus infections.

Infectious diseases of the dog and cat 3Th Ed. Saunders Elsevier 2006.

 

AUTOR:

Alfredo Pérez Rivero.

Hospital Veterinario Taco

Santa Cruz de Tenerife.

Islas Canarias.

www.clinicaveterinariataco.es

Autor del libro: Hepatología Clínica y Cirugía hepática en pequeños animales y exóticos. Edit. Servet. 2012.

Alfredo Perez, Director de Hospital Veterinario Taco y Autor del libro: “Hepatologia clinica y cirugia hepatica en pequeños animales y exoticos“. Editorial servet 2012. Alicia Kabdur especializada en medicina interna y Oncología
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