Lipidosis Hepática en gatos

LIPIDOSIS HEPÁTICA EN GATOS

También denominada esteatosis hepatocelular, hígado graso o cambios grasos, es la acumulación de vacuolas, que contienen lípidos, en el citoplasma de los hepatocitos.

¿Por qué despierta tanto interés su estudio en gatos

y menos en otras especies? 

Porque en muchas otras especies la acumulación de lípidos es inocua, mientras que en gatos debe ocurrir un proceso patológico adicional que llege a producir una lipidosis hepática y disfunción del órgano.

En perros, puede producirse una lipidosis hepática severa e hipoglucemia como consecuencia de una anorexia en cachorros. Ocurre principalmente en jóvenes de razas miniatura, siendo más susceptibles los Yorkshire Terrier, Chihuahua y Fox Terrier. La mayoría se presentan con signos neurológicos, precedidos por vómitos y diarreas, pero se atribuyen a la hipoglucemia que deriva en una necrosis neuronal cerebral. En otros estudios, se habla de la presentación infrecuente y cuando se presenta es de forma media a moderada. Otras especies pueden desarrollar lipidosis hepática, pero sin disfunción hepática grave concomitante.

También se conoce como “Síndrome de lipidosis hepática” o “Lipidosis hepática idiopática felina”, aunque el término “idiopático” es obsoleto ya que en la mayoría de los casos (> 80%) puede identificarse más de una enfermedad primaria como causa subyacente. Menos de un 5% son idiopáticos.

Lipidosis hepática felina

Lipidosis hepática felina

Aunque es potencialmente fatal, la recuperación alcanza el 89%, con un tratamiento médico y nutricional y hasta un 90-95% si se comienza una nutrición enteral tan pronto como sea posible y se administran unos cuidados de soporte apropiados.

Es la enfermedad hepática más frecuente en gatos.

Aproximadamente el 50% de los gatos con enfermedad hepática presentan lipidosis hepática.

Supone un 11% de las muertes por enfermedad hepática.

Puede afectar a gatos de cualquier edad, aunque más habitualmente entre 4-15 años, y de cualquier raza, y afecta más frecuentemente a gatos de pelo corto, quizá por su popularidad. Cualquier raza puede verse afectada y muchos viven principalmente en el interior de la casa.

Para algunos autores, no existe una diferencia significativa en la distribución de la edad. Los gatos con enfermedad idiopática son significativamente más jóvenes. Las hembras de edad avanzada parecen presentar un mayor riesgo. Aunque se ha visto en gatos desde 6 meses hasta 20 años de edad, los animales afectados de lipidosis hepática suelen ser adultos de mediana edad, especialmente hembras que han estado comiendo menos o han dejado de comer desde varios días a  semanas, siendo esto último el síntoma más evidente y algunas veces el único.

 

Los gatos afectados generalmente son obesos y/o han sufrido algún proceso de estrés. El 90% de los gatos son obesos previo al comienzo de los signos clínicos y la mayoría han perdido el 25-50% de su peso anterior.

La lipidosis hepática felina se presenta frecuentemente durante periodos de anorexia relacionada con cualquier enfermedad (también llamada lipidosis

hepática secundaria), pero también por una menor ingestión de alimento sin enfermedad relacionada (también llamada lipidosis hepática primaria), sencillamente por un estrés, cambio a una dieta no aceptada por el gato, al intentar perder peso de forma rápida, privación de alimentos no intencionada o un cambio en el estilo de vida.

Si la obesidad es un factor de predisposición importante en el desarrollo de la lipidosis hepática, una forma de disminuir la posibilidad de que se produzca es evitando un sobre peso u obesidad.

¿Qué historia y síntomas nos hacen pensar en lipidosis hepática?

Se ha identificado un estrés previo a la anorexia en un 43% de gatos con lipidosis hepática y puede presentarse por la introducción de una nueva mascota en la casa o por un cambio a una dieta de menor palatabilidad (como puede ser una dieta para reducir peso).

 

Los síntomas que observan los propietarios muchas veces son ictericia, pérdida de peso, vómitos, diarreas y estreñimiento (< 50%), mal pelaje, letargo o debilidad. Otros síntomas, como ptialismo o depresión, indicativos de encefalopatía hepática, son más raros.

En el examen físico normalmente se aprecia:

• Deshidratación

• Ictericia (aproximadamente en el 70% de casos).

• Hepatomegalia.

• Pérdida de peso igual o mayor al 25%. 5,18

• La mayoría son obesos antes de enfermar.

 

Lipidosis hepática en un gato. Véase la imagen radiológica de un gato obeso, con abundante grasa que eleva el hígado, aunque sin lipidosis hepática, en este caso)

¿Cómo acceder al diagnóstico?

En el diagnóstico habría que considerar cada uno de los puntos mencionados anteriormente, tales como historia, síntomas, pruebas de laboratorio, distintas

técnicas de imagen, citologías y biopsias.

¿Cuál es el tratamiento de un síndrome de Lipidosis hepática felina?

Los puntos básicos del tratamiento serían los siguientes:

  • Fluidoterapia y corrección de las alteraciones electrolíticas.
  • Asegurar una nutrición apropiada.
  • Terapia antiemética.
  • Terapia con vitaminas B1, B12, K1 y E.
  • Suplemento de L-carnitina.
  • Suplemento de taurina.
  • Suplemento de N-acetilcisteína y S-adenosilmetionina.
  • ¿Suplemento de ácido ursodesoxicólico?
  • Estimulantes del apetito.
  • Control de los trastornos de coagulación.
  • Control del hematocrito.
  • Control de la encefalopatía.
  • Diagnóstico y tratamiento de los procesos subyacentes.

Deben identificarse y tratarse las enfermedades subyacentes.

Puede conseguirse una recuperación de más del 85% si se identifica la enfermedad primaria, y ésta mejora o se cura, y el gato sobrevive a las primeras 72 horas de cuidados de apoyo críticos. Hay que considerar que la mayoría de los casos de lipidosis hepática presentan un problema subyacente.

Enfermedades con las que suele asociarse la lipidosis hepática (estudio en 157 gatos, Universidad de Cornell, 1990-2004):

  • Relacionadas con el tracto gastrointestinal (59)
  • Otros trastornos hepáticos (31)
  • Neoplasia (22)
  • Pancreatitis (17)
  • Misceláneas (13)
  • Linfosarcoma (10)
  • Interacciones sociales en casa (8)
  • Relacionadas con riñones/urológicas (7)
  • Relacionadas con respiratorio (6)
  • Anemia (5)
  • Diabetes mellitus (4)
  • Septicemia(4)
  • Enfermedad neurológica (4)
  • Cardiovascular (4)
  • Hipertiroidismo (3)
  • Otras (1)3

Ref. Bibliográfica:

Alfredo Pérez Rivero. “Hepatología clínica y cirugía hepática en pequeños animales y exóticos”. Edit. Servet. 2012.

Director: Hospital Veterinario Taco. www.hospitalveterinariotaco.es

Alfredo Perez, Director de Hospital Veterinario Taco y Autor del libro: “Hepatologia clinica y cirugia hepatica en pequeños animales y exoticos“. Editorial servet 2012. Alicia Kabdur especializada en medicina interna y Oncología

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